Sueros Autólogos

Sueros Autólogos

Desde el año 2013 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios clasifica como medicamentos los derivados de plasma autólogo y sus fracciones, como el Plasma Rico en Factores de Crecimiento (P.R.G.F).

El P.R.G.F. está compuesto por unas proteínas que forman parte de la propia sangre del paciente. Estas proteínas se obtienen tras una pequeña extracción que se realiza en el brazo (tal y como cuando se realiza una analítica) y mediante riguroso manejo y bajo condiciones de completa esterilidad se seleccionan y concentran los factores de crecimiento involucrados en la regeneración de los tejidos.

Este plasma tiene múltiples aplicaciones médicas, como cicatrización de úlceras de origen vascular, consolidación de fracturas óseas e injertos, fijación de prótesis (cadera, rodilla, etc), implantes dentales, lesiones del aparato locomotor (musculares, tendinosas, ligamentosas, articulares), tratamiento de quemaduras, heridas y lesiones de la piel y regeneración de lesiones corneales.

Aplicaciones

La aplicación terapéutica del P.R.G.F. en cirugía ortopédica y medicina deportiva se ha revelado como uno de los tratamientos más eficaces para la artrosis, lesiones tendinosas, ligamentosas y musculares, así como en la recuperación de fracturas e intervenciones quirúrgicas, y se realiza durante la propia intervención quirúrgica.

En el campo de la oftalmología, los colirios obtenidos tras la extracción de sangre y posterior manipulación, son entregados al paciente en aproximadamente 1 hora y media, debidamente etiquetados y con la posología adecuada que considera el oftalmólogo. El Servicio de Farmacia Hospitalaria de NSOG asume todo el proceso de fabricación de colirio de suero autólogo, siendo nuestro centro y otro situado en la provincia de Pontevedra, los únicos productores de estos colirios en Galicia.

El uso continuado de estos colirios fabricados con nuestra propia sangre puede ser muy beneficioso para el tratamiento de diversas afecciones oculares, como por ejemplo el síndrome de ojo seco moderado y severo, heridas, quemaduras, úlceras o inflamaciones, sin riesgo de que se produzca rechazo.